123. ERAN CIEN OVEJAS
Eran las cien ovejas
Que habían en el rebaño Eran cien ovejas
Que amante cuidó Pero en una tarde, Al contarlas todas,
// le faltaba una// y triste lloró Las noventa y nueve,
dejó en el aprisco
y por las montañas a buscarla fue, la encontró gimiendo,
temblando de frío, ungió sus heridas,
la tomó en sus hombros, y al redil volvió.
Esa misma historia,
vuelve a repetirse Todavía hay ovejas, Que errabundas van
Vagando en el mundo
//Sin Dios sin consuelo,// Y sin su perdón.